Referencias

En esta sección podrás encontrar diversas referencias bibliográficas sobre el papel que la historia del pensamiento económico puede tener en la formación del economista. Suscríbete al blog o sigue nuestro twitter para enterarte de cada nueva publicación.

López Castellano: La enseñanza de la Historia del pensamiento económico

Dossier 15, Economistas Sin Fronteras

Dossier nº 15 de Economistas Sin Fronteras dedicado a la enseñanza de la economía.  (Octubre de 2014).

La enseñanza de la Historia del pensamiento económico: un antídoto contra la tiranía de lo “útil”. Fernando López Castellano (Universidad de Granada)

Estudiando historia del pensamiento económico se podría entender cómo se ha llegado a esta situación y aclarar un debate muy técnico y confuso para situar en perspectiva los acontecimientos actuales. El estudio de la historia del pensamiento económico enseñaría a los futuros economistas a rechazar las ideas preconcebidas y los enfoques unidimensionales y a evitar tentativas de buscar “verdades económicas”, y contribuiría a su formación interdisciplinar, en su doble dimensión científica y ciudadana. En definitiva, y como subrayaba el economista chileno Max-Neef en una entrevista realizada en el verano de 2011, la única forma de evitar futuras catástrofes es contar con economistas más cultos, que sepan historia, que conozcan el origen de las ideas y que reconozcan que el sistema económico no funciona al margen del ecosistema. La historia del pensamiento económico ayuda al debate teórico entre enfoques alternativos y contribuye a percibir las cosmovisiones que subyacen en las distintas teorías y a razonar de forma autónoma. La historia del pensamiento económico sería, en fin, uno de los saberes necesarios, por utilizar la expresión de E. Morin, en la formación del futuro economista.

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Ingrid Hahne Rima: Desarrollo del Análisis Económico

ingridIngrid Hahne Rima (1995) Desarrollo del Análisis Económico, primera edición en español de la quinta en inglés. Irwin, España.

Manual de Historia del Análisis económico que persigue cerrar la brecha existente entre el estudio de la historia del pensamiento económico y la teoría económica contemporánea.

Por lo general, quienes se dedican a la enseñanza y quienes se dedican a aprender coinciden en que nada sustituye al estudio del legado intelectual partiendo de las fuentes originales. Así, las extensas lecturas complementarias de las obras maestras constituyen una característica habitual incluso en los no gradudados, aun cuando a menudo su utilización efectiva resulte problematica. …Las diferentes “respuestas” que nos dejaron ponen de manifiesto que la controversia intelectual ha sido una característica de la investigación económica desde sus primeros tiempos.

J. K. Galbraith: Historia de la economía

John kenneth Galbraith (1908-2006)John Kenneth Galbraith (2009), Historia de la economía. Ariel, Barcelona.

Amena y polémica historia de la economía escrita por Galbraith a los 79 años de edad, con el fin de demostrar que, a lo largo de los siglos, la teoría y el pensamiento económico han sido moldeados por la realidad histórica.

Es cosa admitida en el mundo académico que no se puede entender la economía sin conocimiento de su historia. Y sin emargo, por razones nada difíciles de averiguar, la historia de las ideas económicas nunca ha sido un campo popular de estudio ni en todo caso ventajoso.

… vale la pena tratar de entender el presente, pues el futuro inevitablemente conservará elementos importantes de lo que hoy existe. Y el presente, a su vez, es un producto directo del pasado. Como se verá en las páginas siguientes, lo que actualmente creemos en materia económica tiene raíces profundas en la historia. Sólo en la medida en que dichas raíces son objeto de la comprensión, sólo si se dirije la vista al pasado en materia de precios y producción, empleo y desempleo, distribución de la renta y de la riqueza, ahorro, banca e inversión, y la naturaleza y promesas del capitalismo y el socialismo, sólo entonces pordrá entenderse el presente, y por tanto, con muchas limitaciones, se atisbará con algún tino el futuro. Tal es la comprensión a la que se dedican estas páginas.

William J. Barber: Historia del pensamiento Económico

A History of economic thought, William J. Barber (1967)William J. Barber (1981) Historia del pensamiento económico. Alianza editoria, Madrid.

El objetivo de este libro es analizar las propiedades de cuatro tipos diferentes de razonamiento económico -clásico, marxista, neoclásico y keynesiano- examinando las obras de los autores más representativos de cada una de estas corrientes.

¿Por qué habría de estudiarse la Historia de la Economía? Un escéptico podría desplegar cuando menos un conjunto de argumentos superficialemnte impresionante para que se diese a cualquier obra de teoría económica, cuyos derechos de autor hubieran expirado, el trato que Hume recomendaba para los tratados de maetafísica: “Consignarlos a las llamas.” Es más, quienes defendieran esta posición podrían argüir que los escritos de los economistas ya fallecidos son los depósitos de doctrinas pasadas de moda que, de no olvidarse, podrían llevar a la perpetuación del error.

… En la actualidad es más corriente otro tipo de ataque al estudio serio del pasado, de tono menos agresivo. Puede argüirse que todas nuestras energías intelectuales son insuficientes para resolver los problemas del presente. Resucitar bienas obras, aunque no necesariamente pernicioso en sí mismo, podría considerarse como un lujo caro… Algunos de entre los que sostienen esta posición justificarían un lugar para la historia de la teoría económica en los planes de estudiop pensando que los estudiante prometedores podrían afilar sus dientes mediante la exposición de los errores de sus antepasados.

… Sobre bases humanísticas puede formularse un argumento de peso en favor del estudio histórico del pensamiento económico. El contacto con los gigantes intelectuales del pasado tiene su propia recompensa. El puro gozo intelectual que nos depara – así como su capacidad para liberar la imaginación del provincianismo de nuestro propio tiempo y lugar-  no requiere justificación alguna. El argumento quizá se incontestable, pero en una época de mentalidad pragmática tampoco es probable que resulte enteramente convincente.

… Cualquiera que desee penetrar bajo la superficie de acontecimientos económicos complejos necesita un marco de referencia, dentro del cual el fluir de la vida económica pueda reducirse a proporciones manejables. Sólo con ayuda de tal marco de referencia puede hacerse inteligible el mundo que observamos. De otro modo, carecemos de un criterio para aislar de entre las circunstancias que influyen sobre los acontecimientos económicos las impoortante de aquellas que no lo son.

… Cuanto más sepamos todos nosotros sobre las propiedades de los sistemas analíticos empleados por los economistas, tanto más inteligentes serán nuestros juicios sobre cuestiones de política económics.

… Cuanto más sepamos sobre sus posibilidades y sus limitaciones, tanto mejor equipados estaremos para tratar de cuestiones similares a las que en ellos se plantean.

Landreth & Colander: Historia del Pensamiento Económico

Colander - Landreth Landreth & Colander (2006) Historia del Pensamiento Económico. Cuarta edición. McGraw-Hill, Madrid.

Manual que recoge desde los comienzos del pensamiento económico preclásico, hasta el desarrollo del pensamiento económico heterodoxo del siglo XX. Su objetivo: lograr un equilibrio entre la simplificación excesiva y la complejidad extrema, analizar las cuestiones importantes de manera que resulten claras e interesantes para el estudiante de economía.

La principal razón para estudiar la historia del pensamiento económico es convertirse en un economista mejor. Salvo contadas excepciones, los economistas importantes de ayer y de hoy conocían perfectamente la historia teórica de su disciplina. La lectura de la historia del pensamiento económico refuerza la capacidad teórica y lógica al brindar la oportunidad de relacionar los supuestos con las conclusiones: se aprende a seguir la lógica de sistemas que son diferentes del nuestro…

La historia de la teoría económica también puede enseñarnos humildad. Cuando observamos que grandes mentes cometen importantes errores teóricos o no examinan o siguen las sendas que, restrospectivamente, son obvias, nos damos cuenta de que nuestros propios paradigmas teóricos pueden tener fallos que nos resulta dfícil percibir, porque estamos cegados por nuestras ideas preconcebidas…

Otra razón más para estudiar las viejas ideas es fomentar otras nuevas, el estudio de la teoría económica anterior suele ser fuente de inspiración de nuevas ideas…

Roncaglia: La riqueza de las ideas

roncagliaAlessandro Roncaglia (2006) La riqueza de las ideas. Una historia del pensamiento económico, Prensas Universitarias de Zaragoza.

La riqueza de las ideas, libro en el que se basa la página principal de este blog, rastrea la historia del pensamiento económico, desde su prehistoria (la Biblia, la Antigüedad clásica) hasta la acutalidad… Libro ameno, científicamente riguroso y bien documentado, perfecto para leer de un tirón o para utilizar como libro de consulta.

La idea que subyace en esta obra es que la historia del pensamiento económico es esencial para la comprensión de la economía, la cual constituye un aspecto central de las sociedades humanas. Enfrentadas con realidades complejas y siempre cambiantes, las diferentes líneas de investigación desarrolladas en el pasado abundan en sugerencias para cualquiera que trate de interpretar los fenómenos económicos, incluso para aquellos que abordan cuestiones de relevancia inmediata. En efecto, en este último caso la historia del pensamiento económico no solo proporciona hipótesis para interpretar la información disponible, sino que también enseña a ser prudentes frente a un uso mecánico de los modelos deducidos de la corriente principal (pro tempore) de la teoría económica. De modo semejante, cuando nos enfrentamos con la variedad de debates sobre cuestiones económicas, una buena comprensión de las racies culturales y de la línea de razonamiento elegida y de sus alternativas posee un valor incalculable para evitar un diálogo de sordos.

 

Lionel Robbins: Teoría de Política Económica

Lionel RobbinsLionel Robbins (1966) Teoría de política Económica. Ediciones Rialp, Madrid.

Colección de sies conferencias impartidas y posteriormente revisasdas por el autor en la London School of Economics, 1939: El sistema de libertad económica, Las funciones económicas del Estado, La condición de la gente, Los economistas clásicos y el socialimos: de Hume a Senior, Los economistas clásicos y el socialismo: John stuart Mill, Visión general de la teoría clásica.

Cuando comencé a estudiar economía, hace treinta años, la generación adulta de economistas en este país -Marshall, Edgeworth, Foxwell y Cannan- se componía de hombres que, en sus diferentes formas, eran verdaderamente conocedores de lo que puede denominarse la ciencia de la materia o del tema; y se consideraba, por lo general, como parte deseablde del equipo del economista, cierto dominio d ela historia del pensamiento económico. Pero, en los años que han transcurrido desde entonces, ha cambiado todo esto. En la mayoría de los centros de estudio, este tipo de conocimiento ha llegado a considerarse como un embellecimiento muy poco importante, como algo no esencial para el economista, al igual que se considera poco esencial para el químico el estudio de la historia de la química. No creo que, incluso en el campo puramente analítico, nuestro conocimiento haya avanzado tanto como para justificar que se desprecie como superadas las proposiciones de todos, excepto las de nuestros contemporáneos inmediatos; y, en el campo práctico, no creo que podamos esperar comprender los problemas y políticas de nuestros días, si no conocemos los problemas y políticas en las que tuvieron su origen. Sospecho que se ha hecho mucho daño, no solamente a la cultura histórica y especulativa, sino también a nuestra visión práctica, con esta indiferencia hacia nuestro pasado intelectual -ese provincianismo en el tiempo-, que ha resultado tan característico de nuestra rama concreta de los estudios sociales.